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Fuera de una inflación rampante y la incertidumbre provocada por los conflictos geopolíticos de Oriente Medio, poco en realidad ha cambiado en 2026 de la relación del consumidor de alimentos con su proceso compra y las tendencias de consumo que se revelaron en la Radiografía del Consumidor que la Cámara de Mayoristas y Distribuidores de Alimentos-MIDA presentó en su convención anual de 2025.

El consumidor sigue siendo menos impulsivo; más sagaz; ha mantenido la salud, el bienestar y la conveniencia como consideraciones irreversibles en su ejercicio de consumo; preserva su vocación puertorriqueñista ---reforzada quizás por la repercusión internacional del fenómenos Bad Bunny---;  remarca que la necesidad, la emoción y el valor definen su experiencia de compra; y continúa sofisticando su proceso decisional de compra como resultado de una economía en contracción, el cada vez mayor envejecimiento poblacional y cambios en el estilo de vida derivados del contexto anterior.

Entonces, ¿qué novedades ha revelado la Radiografía del Consumidor de Alimentos 2026 que no deberíamos ya saber de los retos y procesos que enfrentan los consumidores a la hora de adquirir alimentos?

Si algo hay que destacar de la Radiografía del Consumidor de Alimentos de Puerto Rico 2026 es su transversalidad y la metamorfosis hacia una nueva manera de clasificar al consumidor trascendiendo lo meramente demográfico ---segmento de edad, lugar de residencia o poder adquisitivo---  para presentar a un consumidor que a la hora de hacer la compra ahora se rige por factores que dan paso a una escala de valores y prioridades que se comparten a través de todas las generaciones, y que permiten clasificar al agente comprador bajo nuevos parámetros que toman en cuenta su relación con el proceso de compra..

De ahí surgen cuatro perfiles de compradores:

El CONVENIENTE, que representa al 15% de los agentes compradores y valora el tiempo por encima del precio, persiguiendo rapidez, facilidad, y mínima fricción, algo que logra gracias a su entendimiento con la tecnología y un poder de compra más independiente por tener el mayor ingreso promedio de todos los perfiles (USD $ 34,563). Este perfil muestra una composición familiar de varias personas y una edad promedio de 40 años.

El AHORRATIVO, que representa al 27% de los agentes compradores y cuya lealtad es al precio, buscando un mayor rendimiento por inversión, para lo que compara entre tiendas, busca especiales, planifica con detenimiento sus compras con shoppers de especiales o información de los establecimientos. Tiene una edad promedio de 50 años, con predominio femenino, un ingreso promedio de unos $ 24 mil, y la mitad es beneficiaria del Programa de Asistencia Nutricional (PAN).

El TRADICIONAL, que representa al 28% de los agentes compradores y que prefiere la certidumbre, compra por costumbre o tradición y tiene una mayor lealtad a las marcas y los establecimientos, y cuenta con mayores agentes compradores del género masculino. Tiene un perfil bastante similar al de los ahorrativos, con un poco menor dependencia del PAN, con la mayor diferencia de que aquí el hogar se compone de personas solas.

El SALUDABLE, que representa al 30% de los agentes compradores, y que investiga antes de comprar, lee etiquetas, busca ingredientes y prioriza valores nutricionales, y en el que hay un número importante de consumidores de mayor edad. Su ingreso promedio ronda los $ 29 mil, su edad los 53 años con predominancia de mujeres, mantiene una alta dependencia del PAN (41%) y una tercera parte del grupo se compone de personas que viven solas.

Y algo interesante es que un mismo consumidor puede tener distintos perfiles de comportamiento, según los momentos o los objetos, lo que representa nuevos retos de comunicación para los establecimientos que necesitan abordarlos todos.

“Hoy el agente comprador no solamente está pensando en qué comprar; también está pensando cómo sostener su calidad de vida”, dijo Félix López, de Supermercados Econo, y miembro del Comité de Radiografía del Consumidor.

Y esto es un reto en Puerto Rico, donde la calidad no es sólo cuestión de ingresos y gastos, sino también un elemento de bienestar que inclina la balanza hacia permanecer o no en la Isla, más entre los consumidores de menor edad, pero también los de mayor. La Radiografía constató una inequívoca sensación de negativismo entre los consumidores de alimentos, con un 66% de los encuestados considerando que su situación es mala o muy mala, casi 1/3 afirmando que esta es peor que en 2025, y también casi 1/3 de los entrevistados expresando que considera emigrar, lo que reduciría aún más la población, contrayendo aún más el mercado de consumidores.

Tan consciente de la necesidad de ajustarse el bolsillo está el consumidor que, a pesar de la enorme inflación, el gasto mensual promedio de un habitante en Puerto Rico se redujo en casi $ 200 anuales de 2025, cuando fue $ 3,013, a $ 2,837 en 2026. Todos los renglones de gasto  ---transportación, vivienda, alimentos y otros---- se redujeron, a excepción del gasto en educación. El gasto en alimentos y productos del hogar, que representó el 17% de los gastos mensuales, bajó de $509 en 2025 a $ 472 en 2026, a pesar de la inflación y del hecho que Puerto Rico es la jurisdicción estadounidense con mayor promedio en el costo de alimentos, un 12.7%, que ni siquiera supera el estado más pobre de los Estados Unidos, donde el promedio del costo de alimentos es de 8.1%.

Este descenso no fue equitativo entre todos los perfiles del consumidor, ya que los convenientes aumentaron su gasto mensual en 9% y los tradicionales en 1%.

Pero estos porcentajes no necesariamente impactaron al renglón de compra de alimentos. Irónicamente, quienes se definieron como ahorrativos fueron los que mayor gasto promedio tuvieron en alimentos y productos del hogar, $ 490, mientras que los tradicionales tuvieron el menor $ 456. De ahí que otro aspecto relevante de la Radiografía 2026 es develar a un agente comprador con contradicciones.

Se queja del menor poder adquisitivo y habla de la necesidad de ajustarse el cinturón y su preocupación por la situación del país, pero aumenta el consumo de carnes rojas y blancas frescas y las convierte en un producto prioritario en el carrito de compra y la categoría más importante de la canasta, aumentando  un 12% entre 2025 y 2026, a pesar de generalmente tener no sólo un precio más elevado, sino también más riesgo, como artículo perecedero, de verse afectado por las interrupciones del servicio de energía eléctrica.

En orden de importancia, 93% de los consumidores compran pollo y lo consumen 3-4 veces en semana. El 68% compra carne de res y el 61% compra mariscos/pescado. El 54% compra cerdo, que en promedio acostumbra a ser más barata que las otras, y a pesar de ello, es la que parece mover menos al consumidor.

El consumidor redujo su gasto en alimentos, pero muchos lo incrementaron en suplementos. Porque en adición al gasto promedio de alimentos, los agentes compradores gastaron un promedio mensual de $ 95 en otros elementos para sentirse mejor: gimnasio, suplementos vitamínicos, sueros. ¡Esto es casi el 20% del gasto mensual promedio en alimentos! Y lo irónico es que uno de los señalamientos en Radiografía fue que los consumidores indicaron que el precio era el mayor obstáculo para comer saludable, y que entre quienes tuvieron mayores gastos suplementarios, hubo un número importante de beneficiarios del PAN.

Y es que otra cosa relevante de la Radiografía del Consumidor 2026 es el haber profundizado en hallazgos de la de 2025, en la que la salud y el bienestar surgían como un factor de creciente peso en la ecuación de las compras, que se comprueba ahora con cifras de consumo.

Los consumidores buscan cuidarse y parecen no tener tanto remilgo a la hora de invertir en aquello que les permita sentirse bien y tener una mejor salud física y prevenir enfermedades, para lo cual una alimentación más balanceada y natural parece ser una de las estrategias, aunque no la única.

Más de un tercio (38%) de los consumidores encuestados respondió que consumió suplementos proteicos recientemente, ya fueran batidas listas para beber, yogures y barras de proteínas, entre otros. Los yogures y las batidas de proteínas han visto un crecimiento astronómico en los últimos años, con 220,583 unidades vendidas en el 2024, versus 623,612 en el 2026. De igual modo, la soda regular ha ido mostrando una tendencia decreciente, mientras que otras sodas, como la soda sin calorías o la soda prebiótica han tenido crecimientos de doble digito, aunque su volumen de ventas aún sea notablemente inferior al de la primera.

El estudio reflejó que un 43% de los encuestados es beneficiario del Programa de Asistencia Nutricional (PAN). Pero la realidad es que la industria de alimentos es tan beneficiaria de este programa como quienes adquieren sus alimentos con él, y el porcentaje de 43% es el mismo nivel de dependencia de la industria de alimentos en ese ingreso federal, una hiperdependencia con riesgo de modificaciones y reducción de ayudas, algo que, de concretarse, resultaría catastrófico para ambos beneficiarios, comprador y vendedor, aunque sea el consumidor quien quizás sea más vocal que los propios establecimientos sobre qué podría hacer para compensar esa posible pérdida.

El PAN representa $3 billones de dólares, impacta a 700 mil hogares y a 1.2 millones de personas, 58% de las cuales son féminas y 35% beneficiarios con más de 60 años.

Algo relevante del estudio de este año es que abordó apenas ligeramente el tema del endeudamiento para poder cumplir con las obligaciones, como compras a crédito de quienes no utilizan los beneficios del PAN para hacer sus compras, sino que reveló tal vez a un consumidor más responsable en sus gastos, recurriendo al ahorro, más que al endeudamiento, para llegar a fin de mes. En el caso específico de las compras de alimentos, apenas 13% utilizó tarjetas de crédito como método de pago, mientras que la mayoría empleó efectivo o métodos de débito para realizarlas.

¿Cómo ahorra el consumidor? Reduce porciones, elimina comidas, reduce visitas a los puntos de venta y la frecuencia de las compras de relleno. Va mejor preparado a comprar, investigando shoppers de especiales y páginas web de sus puntos de venta lo que le permite hacer listas para no perder el foco entre lo necesario y lo accesorio al momento de hacer la compra. También patrocina cada vez más marcas blancas, marcas privadas ---en general más económicas---- que por primera vez aparecieron entre las favoritas de los consumidores y mostrando un crecimiento en las categorías de alimentos, congelados y snacks. Cabe destacar que el crecimiento de las marcas blancas es también tendencia en otros mercados internacionales.

Esas marcas blancas se destacan en Walmart y los clubes de membresía como Costco o Sam’s, que en la Radiografía 2026 ganaron en importancia como puntos de venta para realizar la compra principal.

Esto significa que las marcas tienen que luchar constantemente por no perder su relevancia entre los consumidores, pero, sobre todo, en cumplir las expectativas que les han prometido.

Otro que ganó puntos como punto de venta, aunque no presencial, fue Amazon, que creció un 5% como lugar preferido para realizar las compras online, un crecimiento superior al de otras plataformas online de supermercados locales. El 46% de los que compran alimentos en Amazon lo hacen por precio y el 43% dijo que no consigue los productos en los supermercados. El 16% de quienes dijeron comprar en Amazon, compró galletas, 9% comida de mascotas y salsas, y un 8% compró proteína en polvo, café y batidas nutricionales.

Esto sí es una novedad que quizás pasó un poco desapercibida en el análisis de la Radiografía, que indicó que las compras de alimentos de quienes las realizan online alcanzaron un gasto mensual promedio de $ 158, lo que representa el nada desdeñable 33.5% del gasto mensual en alimentos y productos del hogar de $ 472. Esto quiere decir dos cosas: que las ventas online tienen potencial de seguir creciendo, especialmente con segmentos poblacionales que no siempre pueden desplazarse al supermercado (como los de mayor edad, que crece a pasos agigantados), o que el consumidor que utiliza este método para comprar gasta más en sus alimentos.

Pero a pesar del crecimiento de las compras de alimentos en línea a través de Amazon y de plataformas de supermercados, que crecieron de 16% a 19% entre 2025 y 2026, la realidad es que tiendas físicas y virtuales conviven, siendo el ahorro de tiempo la principal razón indicada para comprar online. 80% de quienes compran online buscan también la entrega de la mercancía sin necesidad de desplazarse al establecimiento.

Por otra parte, 16% de los encuestados indicó seguir marcas por redes sociales, siendo uno de los productos más beneficiados por ese seguimiento, Los alimentos fueron el principal producto seguido por el 68% de quienes indicaron ser influenciados por estas plataformas, algo consistente con la tendencia de 2025 de consumidores con un fuerte interés por contenidos vinculados a recetas, cocina y bienestar. Las bebidas tuvieron uno de los mayores porcentajes de seguimiento, con 14% de la muestra. Una cuarta parte de los consumidores encuestados respondió que ha comprado por influencia digital al menos una vez, ya sea por Tiktok o por YouTube shorts.

El precio bajo sigue siendo el principal atributo para escoger un punto de compra, pero cada vez más consumidores prestan atención a la variedad de oferta y también la calidad de frutas y vegetales. Pero también la vinculación con Puerto Rico y la producción local son atributos que ganan cada vez más en importancia. 97% de los encuestados compra productos hechos en Puerto Rico, y la producción local, especialmente la agrícola, es un gran territorio de oportunidad aún no desarrollado del todo por los puntos de venta.

Este año, la muestra total del estudio constó de 1,600 agentes compradores, con entrevistas personales casa por casa a través de toda la Isla realizadas entre febrero y marzo de 2026, en las que se recopilaron los datos cuantitativos. Se complementó con una fase cualitativa, donde se observaron las alacenas, patrones de almacenamiento, mezcla de marcas y dinámicas reales de consumo dentro del hogar. Además, se incluyeron viajes de compras, con el objetivo de entender cómo el consumidor está reorganizando sus compras.

La convención de MIDA, el evento más grande del Caribe dedicado a la industria de alimentos, además de con la presentación de la radiografía del consumidor y sesione educativas, contó con un área de exhibición con la presencia de más de 550 exhibidores, muchos de ellos de fuera de Puerto Rico.

 

28 de junio de 2026. Todos los derechos reservados ©

 

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Radiografía del Consumidor MIDA 2026

de objeto a sujeto, la lógica del consumidor de alimentos en Puerto Rico

 

Texto: Rosa María González Lamas. Fotos: Creada con IA y presntación Radiografía.